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Cómo hacer esquejes de tus plantas de marihuana

En el mundo vegetal, la reproducción sexual tiene lugar mediante la polinización de una planta hembra por parte de una planta macho. La planta fecundada engendrará las semillas que podremos cultivar, dando lugar al inicio de una nueva vida. Ese nuevo ser poseerá material genético de los dos progenitores, por lo que heredará una mixtura de sus características. Cuando hablamos de reproducción asexual en las plantas, esta puede tener lugar de forma natural o mediante algún método de reproducción asexual artificial (con intervención humana). En el caso de la marihuana, el más popular es la clonación, la cual se realiza a partir de esquejes procedentes de una planta madre cuidadosamente seleccionada. No todas las plantas poseen la misma predisposición a ser clonadas, en algunos casos, como con las rosas o las petunias, bastará con sumergir los esquejes en agua durante unos días para que desarrollen nuevas raíces. En el caso de la marihuana, por el contrario, serán necesarias unas condiciones ambientales adecuadas y hormonas enraizantes para ayudar al esqueje a echar raíces.

Toxic - Ripper Seeds

¿Por qué clonar tus plantas de cannabis?

Clonar significa crear organismos genéticamente idénticos, con lo cual las plantas que obtendrás de tu planta madre tendrán sus mismos atributos en relación a sabor y efecto, así como en su estructura y patrón de crecimiento. La clonación nos permite obtener la misma cosecha una y otra vez, perpetuando esas cualidades tan especiales que nos cautivaron de la planta madre. Esto significa que podrás disfrutar de esa variedad que te encanta eternamente. Por otro lado, el hecho de cultivar plantas con el mismo material genético, aportará a tu cultivo un alto nivel de consistencia y uniformidad, facilitando la tarea a la hora de cultivar. Finalmente, la clonación te permitirá ahorrar dinero en semillas, conocer su origen y ser autosuficiente. Ten en mente que si la planta madre es hembra, sus clones serán hembras también; y lo mismo con la edad.

¿Qué necesitas para clonar tus plantas de cannabis?

Los materiales para realizar la clonación de una planta de marihuana son fáciles de usar y encontrar. Toma nota:

  • Una planta madre
  • Escalpelo o bisturí para un corte limpio
  • Hormonas de enraizamiento: Clonex u otras.
  • Sustrato: puede ser tierra, bloques de lana de roca, tacos de jiffy.
  • Maceta o similar donde trasplantar los esquejes
  • Bombilla de luz fría: CFL como la Pure Light CFL Grow o MH como la Pure Light MH Grow. Unas luces LED o LEC también están indicadas.
  • Propagador para esquejes o mini invernadero (con calefactor para climas fríos si es necesario). opcional

Clonex de Ionic

Cómo hacer esquejes de tus plantas de marihuana

Clonar tus plantas de cannabis mediante la elaboración de esquejes es un proceso fácil y breve, si sigues unos sencillos pasos. Sin embargo, es recomendable hacer la máxima cantidad de esquejes posible, sobretodo si es la primera vez, ya que las probabilidades de que algunos no sobrevivan son elevadas. Vamos al lío:

Selecciona una planta madre:

El primer paso para elaborar esquejes de tus plantas de marihuana es elegir aquella planta que, por sus características, quieres reproducir. Esta afortunada tendrá el honor de ser la planta madre y perpetuar su legado. Un crecimiento acelerado y vigoroso, un sistema radicular sano y abundante, alto rendimiento, cogollos sabrosos y duros como rocas son algunas cualidades deseables para nuestra planta madre.

Con tal de que los esquejes puedan enraizar adecuadamente, la planta que escojamos no debe ser demasiado joven, pero tampoco haber llegado a la fase de floración. Lo ideal es esperar a que la planta tenga unos 2-3 meses de vida, aunque si tenemos mucha prisa podemos tratar de realizar esquejes desde las 3 semanas de vida.

No fertilices la planta durante los 3 o 4 días antes de cortar los esquejes, esto ayudará a eliminar parte del nitrógeno presente en la planta. Un exceso de nitrógeno podría hacer que el pequeño esqueje dedicará su energía a vegetar en lugar de enraizar.

No utilices variedades autoflorecientes pues no habrán tenido tiempo de crecer lo suficiente antes de iniciar el estado de floración.


Limpieza:

Límpiate bien las manos, así como el escalpelo o bisturí y las superficies donde trabajarás ya que los esquejes son muy propensos a agarrar infecciones.


Escalpelo


Corta una rama (esqueje) de la planta madre:

 El corte tiene que ser totalmente limpio y en un ángulo de 45º con respecto al tallo (este podemos hacerlo directamente cuando la rama todavía está en la planta o una vez cortda, como se ve en la imagen). Las ramas bajeras son las mejores para realizar esquejes ya que desarrollarán raíces con más rapidez. Elige una sana y vigorosa.

El esqueje debe medir unos 15-20cm, y es preferible que tenga uno o dos nudos, que quedarán enterrados en el sustrato, para facilitar el nacimiento de las raíces.

Coloca el esqueje en un vaso con agua inmediatamente después de cortarlo, para evitar que entren burbujas de aire en el tallo. Esto impediría que el tallo se hidrate pudiendo conducir al fallecimiento del esqueje.

El corte tiene que tener un ángulo de 45º

Elimina las hojas:

El último paso antes de moverlo al sustrato será pelar el esqueje desechando las hojas, sobretodo las más grandes. Así, dejaremos únicamente un par o tres de las hojas más pequeñas para que el esqueje pueda desarrollar nuevas ramas; pero no demasiadas con tal de que la planta dedique toda su energía al sistema radicular.

Puedes realizar alguna técnica de poda a tus plantas para incentivar su producción de ramas laterales y así poder cortar más esquejes de una misma planta madre.

Prepara el sustrato:


Tierra: llena la maceta o propagador de tierra y humedécela ligeramente. Las tierras más indicadas para el enraizamiento de esquejes son aquellas bajas en nutrientes. Las bandejas de clonación disponibles en el mercado, como la Monkey Clone, están diseñadas para asistir al cultivador en el proceso de elaboración de clones. Estas bandejas son unos semilleros con el sustrato ya incorporado en cada agujero, donde trasplantaremos los esquejes. El sustrato consiste en una mezcla de turbas con hormonas enraizantes y materia orgánica incorporadas, para estimular el crecimiento radicular.


Lana de roca y jiffys: en este caso, deberemos rebajar el pH a unos niveles de 4-4,5 antes de trasplantar nuestro esqueje. Para ello tan solo sumerge la lana de roca en agua (el agua del grifo servirá, aunque un pH de 5,5 es lo ideal) durante unas horas. Con los jiffy deberemos sumergirlos durante solamente unos minutos. Puedes comprobar que el nivel de pH sea de 5,5 con un medidor de pH.


Ahora, sea cual sea el sustrato, haremos un agujero con la yema del dedo, y ahí será donde más tarde trasplantaremos el esqueje. Es necesario hacer un agujero suficientemente grande para que la punta del esqueje no roce las paredes del hueco. Eso podría quitarle las hormonas de enraizamiento al corte.

Bandeja de clones en tacos de lana de roca


Sumerge el esqueje en las hormonas de enraizamiento:

Las hormonas de enraizamiento vienen en forma de gel o polvos. En el mercado se pueden encontrar fácilmente distintas marcas, el producto más popular entre cannabicultores es el Clonex de Ionic.

Para evitar infecciones, un buen método es echar un poco de Clonex en un recipiente o bandeja aparte y mojar ahí los esquejes para que estos no contaminen el resto de producto.

Al terminar, cerramos bien el bote de Clonex y lo guardamos en un lugar fresco y oscuro para su correcta conservación.



Coloca el esqueje en el sustrato:


Inmediatamente después de sellar el corte del esqueje con las hormonas enraizantes, colocaremos el esqueje en el agujero que hemos hecho en el sustrato.


Presiona ligeramente la superficie del sustrato para que quede compacto y el esqueje quede bien erguido. Puedes poner también hormonas de enraizamiento en el sustrato antes de trasplantar para facilitar la posterior formación de raíces.


Introduce tus esquejes dentro del propagador o mini-invernadero, en caso de tenerlo. Cortar ligeramente las puntas de las hojas de los esquejes es un modo de mantener los esquejes bien hidratados, dificultando la evaporación de agua.

Propagador Garland

Cuidados para tus esquejes de cannabis

Los esquejes de marihuana, al no tener raíces todavía, absorben el agua (se nutren) por vía foliar. Esto se traduce en la necesidad de unas condiciones ambientales húmedas para poder desarrollarse, la humedad relativa ideal para el enraizamiento de esquejes es de un 80-90%. Además de humedad, nuestros pequeños requieren calor: unos 22º-24º C de temperatura es lo ideal, unos pocos grados más que en la sala de cultivo.

En el caso de la iluminación, las raíces necesitan de luz de baja intensidad y de colores fríos para desarrollarse. Tal y como hemos mencionado, emplearemos unas luces CFL como la Pure Light CFL Grow, MH como la Pure Light MH Grow, LED o LEC. Si no tenemos ninguna de esas lámparas a disposición podemos emplear otro tipo, colocándolas a una distancia prudente para que no les llegue tanta potencia a los esquejes y también impedir que se quemen. Los primeros dos días, los esquejes no necesitarán luz, mantenlos en un lugar oscuro. A partir del tercer día, el fotoperíodo requerido será de 18/6, ya que las raíces se forman durante las horas de oscuridad.

Pure light MH Grow y Pure Light CFL Grow

Pulveriza tus pequeñas con agua frecuentemente, 2 o más veces al día, para evitar que se deshidraten. Pero ¡ojo! no dejes que el sustrato se empape demasiado, esto podría provocar la putrefacción de las nuevas raíces. Por otro lado, asegúrate de que el espacio donde tienes los esquejes esté algo aireado para que no les falte el oxígeno. Un propagador o mini invernadero controlará los parámetros de temperatura, humedad y ventilación por ti, esto último gracias a unas aperturas que podemos abrir o cerrar para tal propgador-garland.htmlósito. Si tenemos imaginación (o internet) y ganas podemos fabricar con nuestras propias manos un mini invernadero casero estupendo.

Las raíces tardan generalmente unos días en aparecer, aunque hay veces en las que se demoran hasta semanas, ten paciencia; entre 3 o 4 semanas es el límite. Una vez las primeras raíces están bien desarrolladas, ha llegado el esperado momento del trasplante final, que lo realizaremos de la misma manera que haríamos cualquier otro trasplante. Incorporar vida microbiana al sustrato previamente ayudará al sistema radicular a desarrollarse mejor y más rápido. Las primeras 2 o 3 semanas, aunque no es indispensable, podemos echar un cable a nuestras pequeñas aplicándoles un fertilizante estimulador de raíces como pueden ser VitaLink RootStim o Grotek Root Force.

Esquejes listos para ser trasplantados

Esperamos que este artículo te ayude a clonar las mejores plantas de cannabis de tu jardín. ¡Y no desesperes si las cosas no salen como esperabas! Irá mejor la próxima vez. Déjanos tus comentarios aquí abajo, queremos conocer tus experiencias ¡Y no olvides compartir!

¡Hasta pronto familia!

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