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Manicurado de tus cogollos de cannabis

El manicurado de tus cogollos de cannabis es uno de los últimos pasos para conseguir unas flores dignas de portada de revista. Esta es una tarea que muchos cultivadores y cultivadoras obvian por la inversión en tiempo y energía que supone. Sin embargo, manicurar tu cosecha de marihuana mejorará con creces su aspecto, sacando a relucir esas flores en todo su esplendor. Además, el sabor y el aroma serán mucho más limpios, ya que habremos desechado todo ese foliaje donde la planta almacena la clorofila. 

A la hora de manicurar nuestros cogollos de marihuana, existen principalmente dos métodos, cada uno con sus ventajas e inconvenientes, estos son: manicurado en húmedo o manicurado en seco

cogollo manicurado

Manicurado en húmedo: 

Tal y como señala el nombre, este método de manicurado se realiza inmediatamente después de cosechar, cuando la planta todavía guarda toda su humedad. Las ventajas que presenta este método son las siguientes. Acelera el proceso posterior de secado, ya que en las hojas (que ya habremos cortado) es donde se almacena la mayor parte de humedad. Por esta misma razón, ayudaremos a prevenir la aparición de moho y plagas durante dicho proceso. Además, ahorraremos espacio porque las flores manicuradas, sin todo ese foliaje, ocuparán menos. Conservaremos más cantidad de tricomas ya que estos se quedarán pegados a los cogollos; mientras que, cuando las flores están secas, las glándulas de resina se desprenden cual copos de nieve. Finalmente, con el manicurado en húmedo, las hojas todavía no se han cerrado alrededor de la flor, hecho que facilita el corte. 

La principal desventaja de este método es que el secado de nuestra cosecha tendrá lugar de manera desigual y rápida, afectando su potencia y sabor, pues la clorofila presente en las hojas no habrá tenido el tiempo suficiente para degradarse. Otro punto en contra del manicurado en húmedo es que requerirá una limpieza posterior más rigurosa puesto que esas pegajosas hojas húmedas, cubiertas de resina, quedarán adheridas en todo: ropa, pelo, mesas, suelo, zapatos (no olvides comprobar que no queda nada pegado a las suelas de tus zapatos), etc.. También tendremos que limpiar las tijeras con más frecuencia

El manicurado en húmedo acelera el proceso posterior de secado, ya que en las hojas (que ya habremos cortado) es donde se almacena la mayor parte de humedad. Por esta misma razón, ayudaremos a prevenir la aparición de moho y plagas durante dicho proceso.

Manicurado en seco:


En este caso, vamos a manicurar nuestros cogollos de cannabis después de haber esperado pacientemente su secado (consulta el siguiente post para saber “cómo secar y curar bien tu cosecha de marihuana”). Esto nos llevará entre dos o tres semanas con la temperatura y la humedad óptimas: 21º C y 50% de humedad relativa. Durante este proceso tendremos que prestar especial atención a la aparición de moho y plagas, ya que todas esas hojas todavía en los cogollos, esperando a ser cortadas, son una reserva importante de humedad. Por las razones que mencionamos en el apartado anterior, al estar la marihuana seca, es mucho más fácil que las glándulas de resina (léase polen o tricomas) se desprendan, perdiendo así riqueza en cannabinoides y terpenos. Por otro lado, los cogollos de cannabis secos son más frágiles y podremos fácilmente recortar demasiado o romperlos por accidente. 

La principal ventaja que argumentan quienes defienden este método es la calidad del producto final. A diferencia de cuando manicuramos en húmedo, esa deliciosa marihuana conservará todo su aroma, sabor y potencia intactos, gracias a un proceso de secado lento y uniforme. Además, tendremos que hacer un esfuerzo muchísimo menor a la hora de cortar, puesto que las hojas secas casi que caerán con tan solo tocarlas.

La principal ventaja que argumentan quienes defienden este método es la calidad del producto final. A diferencia de cuando manicuramos en húmedo, esa deliciosa marihuana conservará todo su aroma, sabor y potencia intactos, gracias a un proceso de secado lento y uniforme. 

Manicurado a mano vs. Manicurado con peladora

¿Manicurado a mano o a máquina? Esta es otra encrucijada que nos encontramos en el momento del manicurado de nuestra cosecha de marihuana. Hoy en día existe en el mercado gran variedad de peladoras de cogollos cannabis, máquinas eléctricas para manicurar, que te permitirán ahorrar dinero, tiempo y esfuerzo. Estas peladoras han evolucionado mucho desde que saliera la primera a la venta, hace más de una década. Sin embargo, todavía no llegan al nivel de precisión y delicadeza que pueden tener unas manos humanas. 

Las peladoras tienen la mala reputación de, muchas veces, cortar demasiado, perdiendo así parte aprovechable del cogollo. Además, esas flores se ven sometidas a un movimiento intenso, brusco y constante que hace que se desprendan gran cantidad de tricomas, mermando su riqueza en sabor, potencia y aroma. Por otro lado, cada variedad tiene una estructura concreta: los cogollos pueden ser duros y compactos, fofos y sin consistencia, rechonchos, alargados, con mucho o poco foliaje... con el manicurado manual tendremos la oportunidad de respetar y adaptar nuestro manicurado a la estructura natural de cada planta. Por lo general, las peladoras suelen usarse para plantaciones de grandes dimensiones, donde la cantidad es un factor determinante y la calidad no se tiene tan en cuenta. Otra opción, es combinar ambos métodos, dando un repaso previo con la peladora, y perfilando después los últimos detalles a mano.

Peladora Mastertrimmers Standard

Materiales para un óptimo manicurado

A continuación os dejamos una lista de los materiales que necesitaremos para un óptimo manicurado, discreto y limpio, sin afectar la calidad de nuestro producto.

  • Tijeras esterilizadas (2 o más): es muy importante que estén esterilizadas para asegurar un corte limpio, así como para evitar que nuestra yerba se contamine. Nosotros recomendamos emplear unas de podar o de jardinería, o adquirir unas tijeras especialmente diseñadas para el manicurado de cannabis. Podemos escoger entre tijeras con muelle o sin muelle. Personalmente, utilizo unas con muelle para el bucking down (más adelante veremos lo que es) y otras, sin muelle, para el manicurado de las hojas en sí. Estuve manicurando un tiempo con unas tijeras con muelle: acabaron por causarme daño en la mano y se me cargaba mucho el antebrazo, debido al efecto retroceso del muelle; este retroceso también hace más difícil controlar las tijeras con precisión. No obstante, hay personas que prefieren manicurar con este tipo de tijeras ya que te permiten ir más rápido. El hecho de tener 2 o más tijeras a mano será de gran ayuda, ganaremos en velocidad e higiene, y ahorraremos energía. ¡He llegado a trimmear incluso con 5 tijeras a la vez! Mientras cortamos con unas, las otras estarán reposando y limpiándose en un bote de vidrio lleno de alcohol, para que así se desprenda toda la resina, materia vegetal y otros residuos que quedan adheridos a las hojas de las tijeras, dificultando el corte. ¡Es imprescindible que las tijeras estén bien afiladas, para así asegurar la máxima precisión empleando la mínima fuerza!

El hecho de tener 2 o más tijeras a mano será de gran ayuda, ganaremos en velocidad e higiene, y ahorraremos energía. ¡He llegado a trimmear incluso con 5 tijeras a la vez! Mientras cortamos con unaslas otras estarán reposando y limpiándose en un bote de vidrio lleno de alcohol.

Tijeras Ikabana específicas para manicurado
  • Alcohol etílico: lo usaremos para limpiar las tijeras de resina y restos de hojas. Para ahorrar en alcohol, podemos utilizar 1:1 alcohol con agua del grifo y hará el mismo efecto.
  • Bote o vaso de cristal + trapo, papel de cocina o balleta: llenamos el bote o vaso de cristal hasta la mitad con la mezcla de alcohol y agua. Sumergimos las tijeras en él, con las hojas para abajo, todas menos las que estamos utilizando para manicurar. La acción del alcohol hará que las tijeras se limpien de resina y restos de hojas que han quedado pegados. Cuando notemos que las tijeras que estamos utilizando ya no tienen el mismo potencial de corte y tenemos que hacer más fuerza para cortar, las cambiamos por unas del bote. Dentro del bote con alcohol, dejaremos reposando las tijeras que acabamos de usar para que los residuos adheridos a ellas maceren y se desprendan. Agarramos unas de las que ya estaban dentro del bote, reposando y, antes de empezar a cortar de nuevo, limpiamos el alcohol y los residuos de las tijeras con el trapo o el papel de cocina, y proseguimos con el corte. Este proceso será el que usaremos para tener siempre disponibles unas tijeras limpias y listas para cortar.
  • Guantes de látex o similar: hay gente que prefiere no usarlos ya que se pierde sensibilidad al tacto, y también porque hacen sudar las manos si el ambiente es caluroso. Las razones para usar guantes son dos: evitar que tus manos queden impregnadas de pegajosa resina, y no contaminar la marihuana. Toda esa resina presente en los guantes también puede ser recolectada y acopiada obteniendo así un delicioso hachís puro, conocido como glove hash.
  • Ropa adecuada (delantal, mono de pintor o mecánico): con tal de asegurar la higiene y la discreción, es recomendable que la ropa que usemos la destinemos exclusivamente al manicurado de nuestra yerba, ya que acabará apestando a cannabis. Sobretodo, debemos tener mucho cuidado de que esa ropa no salga a la calle o esté presente en otros sitios que nos puedan incriminar, como dentro del coche. A parte del olor, quedarán también pegados a nuestra ropa restos de materia vegetal y resina, por lo que emplear un delantal es una muy buena opción. Personalmente, si tengo la oportunidad, me gusta utilizar un mono de pintor o de mecánico ya que es una sola pieza, fácil de poner y de quitar, y cubre todo el cuerpo.
  • Gorro o gorra: si hay algún lugar donde se queda impregnado el olor, y el aroma a cannabis no es una excepción, es el pelo. Por este motivo, utilizar algo para cubrir la cabeza, como un gorro, una gorra o un pañuelo, es también muy aconsejable. 
  • Bandeja: en ella colocaremos los cogollos que estamos manicurando, además de servir para recoger los restos de hojas y la resina que irá cayendo. Existen bandejas especialmente diseñadas para este fin, como son las populares Trimbin. Esta compuesta por dos bandejas de plástico duro, superpuestas, y la de arriba incorpora una maya por donde se filtra el kif que se desprende de los cogollos, separándolo de la materia vegetal, que se acumula encima de la maya. Al terminar, podremos recolectar ese kifi o kief para consumirlo o elaborar hachís.

Bandeja Trimbin
  • Bolsas de papel o de plástico: dependerá de la humedad relativa de la sala donde estamos manicurando, la bolsa de papel secará el producto mientras que las de plástico mantendrán la humedad. Las utilizaremos para guardar la marihuana: tanto los cogollos ya manicurados, como los residuos del manicurado, y los cogollos sin manicurar.
  • Tupper o bote para echar los cogollos manicurados: esto es opcional. En mi caso, pongo el bote o tupper en la mesa o dentro de la bandeja, y lo utilizo para meter los cogollos ya manicurados. Así, cuando el tupper está lleno, lo vacío en su bolsa de papel correspondiente y no tengo que esforzarme o levantarme para ello, ganando en tiempo y comodidad.
  • Espacio de trabajo confortable: ¡súper importante! Vamos a estar muchas horas postrados en esa silla por lo que nuestra espalda va a agradecer un asiento en condiciones. Este puede ser una silla con o sin reposabrazos, un sillón, un taburete, un sofá, aquello que nos suponga mayor comodidad.
  • Luz: en este caso será nuestra vista quién va a requerir de una intensidad y color de luz adecuados para evitar que nuestros ojos sufran. Recuerda que estamos forzando constantemente la vista, enfocando un punto muy concreto, durante mucho tiempo, casi sin descanso.
  • Posición correcta y estiramientos: del mismo modo que cuando pasamos muchas horas sentados delante del ordenador, cuando manicuramos tantas horas seguidas en la misma posición puede ser muy duro para el cuerpo. Por eso es importante una posición correcta, dentro de lo posible: espalda y cervicales rectas, hombros relajados, pies y piernas bien apoyados y relajados. Levantarse y realizar estiramientos cada cierto tiempo es también una estupenda medida de cuidado corporal.
  • Cubrir el suelo: si puedes hacerlo, cubrir el suelo con plástico facilitará su posterior limpieza al acabar el manicurado.
  • Filtros antiolor: instalados en las salidas de aire o extractores, son una medida excelente para conservar la discreción si tenemos vecinos cerca.

Del mismo modo que cuando pasamos muchas horas sentados delante del ordenador, cuando manicuramos tantas horas seguidas en la misma posición puede ser muy duro para el cuerpo. Por eso es importante una posición correcta, dentro de lo posible: espalda y cervicales rectas, hombros relajados, pies y piernas bien apoyados y relajados. 

Manicurar tus cogollos de cannabis paso a paso

En el arte de la cannabicultura, cada maestrillo tiene su librillo. Lo mismo ocurre aquí: cada trimmer tiene su propio estilo, sus trucos, costumbres y manías. Sea en húmedo o en seco, estos son los pasos que debes seguir para manicurar tu cannabis de manera cómoda, ágil y eficiente, según nuestra experiencia.

  1. Empezamos por quitar las hojas más grandes, las hojas de abanico de nuestras plantas ya cosechadas, si no lo hemos hecho ya.

  2. El siguiente paso es separar los cogollos de las ramas (este proceso recibe el nombre de bucking down en inglés), y los reservamos todos juntos en un recipiente, donde se conserve su riqueza en terpenos y cannabinoides: un container o una caja grande hermética con tapa es perfecto. Hay gente que prefiere bucketear al mismo tiempo que va trimmeando; nosotros opinamos que nuestro sistema brinda mayor eficiencia.

  3. Coge cuatro bolsas de papel o plástico y prepara una bolsa para los cogollos ya bucketeados, aún sin manicurar; otra para los cogollos que vas manicurando; otra para los restos de hojas cortadas (shake o trim en inglés); y otra por si acaso encuentras hojas sin una cantidad de resina suficiente para elaborar derivados, las cuales vamos a desechar. 

  4. Ahora, coloca las bolsas cerca tuyo para no tener que levantarte cada vez que quieras usarlas. Llena una bolsa de cogollos ya separados de las ramas, y también la dejas a mano. De esa bolsa podrás agarrar nuevos cogollos para manicurar, cada vez que lo necesites. 

  5. Seguidamente, agarra un puñado de esos jugosos cogollos de la bolsa que acabas de llenar esperando a ser manicurados y ponlos en la bandeja. No la llenes demasiado y así tendrás espacio para trabajar cómodamente.

  6. Aquí os dejamos nuestra técnica para un manicurado rápido. El método consiste, básicamente, en agarrar el cogollo con una mano mientras que con la otra cortamos. Para asegurarnos que el cogollo queda bien rasurado por todos lados, rotamos cada cogollo 360º al mismo tiempo que vamos cortando. Una vez manicurado el cogollo, lo depositamos en su bolsa correspondiente. Agarramos la siguiente flor y seguimos los mismos pasos: cortamos a la vez que vamos rotando, y echamos en la bolsa. La idea, para llevar un buen ritmo de trabajo, es no dedicar más de 10-15 segundos por cogollo. Tened en cuenta que, como con todo, la experiencia es un grado. No os desaniméis si la principio trabajáis con lentitud, ya que con la práctica, ¡acabaréis por convertiros en auténticos trimmers profesionales!

Manos manicurando cannabis

Tip: para cortar las hojas de patas de gallo (esas que nacen de la rama del cogollo envolviendo la flor, cuyo tallo tiene forma de tridente o pata de gallo), utilizamos la punta de las tijeras. Para el resto de hojas, usaremos la técnica de corte al ras, y así evitar dañar la flor. Mantener un ritmo estable, de manera que dediquemos un tiempo parecido a todos y cada uno de esos cogollos, es una excelente idea si no queremos atraparnos en ciertos momentos y pasarnos una eternidad manicurando nuestra cosecha de marihuana.

 Después de un rato manicurando la bandeja estará llena de restos de hojas, los cuales iremos introduciendo en la bolsa para shake que preparamos previamente. Más tarde emplearemos esta materia vegetal para elaborar suculentos derivados de cannabis tales como mantequilla, extracciones de marihuana o aceites. Estas hojas (las hojas más pequeñas que envuelven la flor, y que están cubiertas por una copiosa capa de tricomas) se conocen con el nombre de hojas de azúcar (sugar leaves en inglés). 

Otro tema importante es pensar en el lugar más indicado para desechar todos esos residuos del manicurado: restos de hojas y ramas… almacenados previamente en bolsas de basura. Un río o un estanque es una mala idea ya que flotará. Sobretodo ¡Nunca eches los restos del manicurado en tu cubo de basura o el de la vecina, tampoco en el container cerca de tu casa! Es de lógica aplastante pero a veces lo más lógico se nos pasa por alto. Si decides esconderlos en el monte o en un parque (sin las bolsas de plástico, por supuesto), vigila a tu alrededor, nunca sabes quien puede estar merodeando por allí. La ropa sucia, podemos también desecharla, o intentar limpiarla y guardarla para usar en próximos manicurados o para cultivar. Según nuestra experiencia, depende de las variedades que estemos trabajando, será posible quitar el olor adherido a la ropa metiéndola en la lavadora a 60-90º, incluso un par de veces si fuera necesario.   

El nivel de manicurado va a gusto del cultivador, hay quien prefiere dejar las flores bien peladas y cortar hasta las más diminutas hojas de azúcar, mientras que habrá quien prefiere dejar las hojas de azúcar en el cogollo. Lo mismo ocurre con el tamaño y la forma de los cogollos: hay personas que buscan cogollos monstruosos, cuanto más grandes mejor y sin una forma muy definida; y, por el contrario, existen los partidarios de cogollos más pequeños, compactos y redonditos.    

Hasta aquí este post sobre cómo manicurar nuestra cosecha de cannabis, esperamos que os sirva. Si es así, no olvidéis compartir con vuestr@s amig@s y en vuestras redes sociales. ¡Ah! y escribid vuestros comentarios aquí abajo. ¿Cuáles son tus trucos y técnicas para el manicurado de cannabis? ¿Eres más de manicurado en seco o manicurado en húmedo? ¡Hasta pronto familia!

¡Buenos humos!

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