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Cómo secar y curar bien tu cosecha de marihuana

Ha llegado el momento más esperado, después de meses de arduo trabajo y ansiosa espera llega, por fin, la recompensa, en forma de enormes y resinosos cogollos de deliciosa marihuana. Pero ten paciencia, tus preciados cogollos no están listos todavía, les queda superar aún una última etapa, de la cual depende el 50% de la calidad de tu cultivo de cannabis. Estamos hablando del secado y el curado de nuestra yerba. Un buen secado y curado de nuestra yerba elevará su calidad exponencialmente, pasando de ser una marihuana “buena” o “muy buena” a algo fuera de lo común, digna de un primer premio en la copa High Times. Por el contrario, si fallamos en esta labor, hasta la mejor marihuana del mundo podría echarse a perder por completo. 

Cogollos curados y manicurados

Cogollos curados y manicurados


Al igual que el vino, un buen secado y curado de tu cosecha necesita tiempo. Pero no te desesperes, tu paciencia será premiada con unos frutos deliciosos, marihuana de calidad superior, la envidia entre tus amistades cannábicas. Estos son los
beneficios que ofrecen un buen secado y curado de tu cosecha de cannabis:

  • Máxima potencia y contenido en THC.

  • Máxima intensidad y riqueza de sabor y aroma.

  • Sabor suave y agradable, sin asperezas ni gusto a verde.

  • Efecto deseado y placentero, sin paranoias ni dolores de cabeza.

  • Emergen el sabor y la fragancia distintivas de cada variedad.

  • Impide la aparición de moho, hongos y/o bacterias anaerobias.

Un buen secado y curado de nuestra yerba elevará su calidad exponencialmente, pasando de ser una marihuana “buena” o “muy buena” a algo fuera de lo común, digna de un primer premio en la copa High Times.

Preparativos previos al secado de tus plantas de marihuana

Hoy en día, existen diversas técnicas para el secado de cannabis, algunas tan sofisticadas como la liofilización o frezee drying. En este post nos centraremos en el secado mediante el colgado de las plantas, la forma más común y sencilla de hacerlo con la cual obtendremos unos resultados excelentes. Antes de ponernos a ello, vamos a repasar unos consejos previos a tener en cuenta:

Cannabis colgado para su secado
  • Cosechar con el sustrato seco: esto acelerará el proceso de secado, puedes dejar que se seque un par de días antes de cosechar tus plantas.

  • Minimizar el manipulado de los cogollos: los tricomas se rompen con facilidad y se desprenden de los cogollos si los manoseamos demasiado, mermando su calidad. 

  • Usar guantes: muchas personas optan por el uso de guantes de látex u otro material para manosear su yerba. Las razones son: no ensuciarse las manos de resina, por un lado; y no contaminar las flores, por el otro. Con la resina que queda adherida al guante podremos elaborar luego glove hash.

  • Retirar las partes infectadas de moho u hongos que detectemos, antes de poner a secar nuestra marihuana y, de este modo, evitar que se expandan.

Para realizar un secado óptimo de tus plantas de marihuana, lo primero que necesitas es un lugar oscuro, fresco y ventilado, con una humedad relativa del 50% y una temperatura ideal de 21ºC.

  • Oscuridad: el THC se degrada por el contacto con la luz, con lo cual mantener tus cogollos a oscuras hará que conserven toda su potencia. Además, el efecto puede volverse desagradable llegando a causar mareos, dolores de cabeza e incluso paranoia.

  • Temperatura óptima 21º C: los terpenos son moléculas muy volátiles, a más temperatura podrían evaporarse, afectando al sabor y fragancia de tu cannabis. Además, una temperatura elevada puede hacer que nuestras plantas se sequen demasiado rápido. Lo ideal es reducir la temperatura a 17ºC-18ºC pasados los tres primeros días, de este modo ralentizaremos el proceso de secado. Para controlar la temperatura con exactitud, recomendamos el uso de un termohigrometro

  • Humedad relativa 50%: un ambiente demasiado húmedo dificultará el proceso de secado, propiciando la aparición de hongos, moho y bacterias anaerobias. El mismo termohigrometro nos ayudará a tener esta variable bajo control. Asimismo, recomendamos aumentar la humedad ligeramente, 60%, pasados los tres primeros días.

  • Ventilación: una correcta ventilación es básica para evitar la aparición de hongos, moho y bacterias anaerobias. También ayudará a mantener la temperatura correcta para el secado de tus plantas. Puedes utilizar pequeños ventiladores para facilitar la circulación del aire, pero nunca enfocando directamente a las plantas. Esto podría conducir a un secado desigual de las plantas, asimismo las microscópicas glándulas de resina podrían desprenderse de tus queridos cogollos.

  • Discreción: un factor muy importante, muchas veces olvidado. Es en este punto cuando la planta desprende más olor y debemos estar atentas para no llamar la atención. Instalar un filtro antiolores es una solución fácil y 100% eficaz. Y no olvides cerrar las ventanas si tienes vecinos cerca. 

 el THC se degrada por el contacto con la luz, con lo cual mantener tus cogollos a oscuras hará que conserven toda su potencia. Además, el efecto puede volverse desagradable llegando a causar mareos, dolores de cabeza e incluso paranoia.

Mucha gente opta por secar sus frutos en el armario de cultivo, por ser un lugar oscuro y con dispositivos para el control del clima ya instalados (controladores, humidificadores, extractores, ventiladores...), además de los filtros de carbón antiolores.

Cómo secar tus plantas de marihuana 

A continuación te explicamos cómo secar tus plantas de marihuana en dos sencillos pasos:

 Paso 1: el primer paso es pelar de hojas nuestras plantas de marihuana. La cantidad de hojas que cortemos es a elección de cada cultivador o cultivadora. Cuantas más hojas dejemos en los tallos, más le costará secarse a la planta, que también puede ser una ventaja si el clima es muy seco. Empezaremos por las hojas en forma de abanico, que podremos incluso quitar con los dedos. 

Para las hojas más pequeñas emplearemos unas tijeras de punta redonda, procurando no dañar el resto de la planta. Estas contienen una valiosa cantidad de resina, por lo podrás conservarlas para luego elaborar extracciones (la más común, elaborada a partir de hojas, es el ice-o-lator) u otros derivados del cannabis como comestibles.

Paso 2: a continuación, vamos a poner a secar nuestras plantas. Las opciones abarcan hasta donde llega la imaginación, la manera clásica y habitual es colgando las ramas boca abajo de cuerdas o alambres. Procura que las cuerdas estén bien tensas para soportar el peso de las ramas sin deformarse demasiado, y que las plantas no toquen el suelo. Hay cultivadores y cultivadoras que prefieren colgar la planta entera, otros cortan las ramas para deshacerse de los tallos más gordos... Otra opción es separar los cogollos de las ramas y ponerlos a secar después. 

Los secaderos son otra buena alternativa para secar tus plantas de cannabis, especialmente si precisas de poco espacio o estás realizando el secado dentro de un armario de cultivo. Hoy en día, dispones de gran variedad de marcas, tamaños y diseños entre los que elegir. 

Secadero redondo Dark Box Dryer

Secadero redondo Dark Box Dryer

Es esencial revisar el estado de nuestros cogollos con regularidad, una vez al día como mínimo, reduciendo la frecuencia a medida que van perdiendo humedad. De este modo, podremos detectar a tiempo si aparecen hongos o moho, y proceder a la retirada de la parte de la flor infectada. 

Es esencial revisar el estado de nuestros cogollos con regularidad, una vez al día como mínimo, reduciendo la frecuencia a medida que van perdiendo humedad. De este modo, podremos detectar a tiempo si aparecen hongos o moho, y proceder a la retirada de la parte de la flor infectada. 

Si, por el motivo que sea, no disponemos de una habitación o armario de cultivo, podremos secar nuestras plantas dentro de un armario o en cajas de cartón, incluso dentro de bolsas de papel de estraza. Ten en cuenta que es más probable que aparezca moho u hongos, debido a la falta de ventilación. Como medida preventiva, voltearemos los cogollos periódicamente, asimismo comprobaremos su estado con más frecuencia.

¿Cuanto tiempo tarda en secar la marihuana?

El tiempo que tarda el cannabis en secarse suele ser de 2-3 semanas, dependiendo de la humedad relativa del ambiente donde realicemos el secado, y de la cantidad de hojas que eliminemos. Existe un método infalible, el más popular, para saber si nuestro cannabis está listo para el proceso de curado. Sabremos que nuestras plantas de cannabis están secas, cuando al doblarlas con las manos se rompan con un chasquido en vez de doblarse. Lo ideal es poner a curar tu marihuana ligeramente húmeda, así conservará mejor su sabor y aroma, para luego proceder a su posterior curado. Nuestras plantas de marihuana estarán en ese punto intermedio de humedad cuando los tallos secundarios estén completamente secos, mientras el tallo principal conserva algo de humedad. 

Sabremos que nuestras plantas de cannabis están secas, cuando al doblarlas con las manos se rompan con un chasquido en vez de doblarse.

 

Plantas de marihuana peladas secándose

Keep calm, tus plantas necesitan tiempo para desarrollar su máximo potencial

Cuanto más tiempo dediquemos mejor serán los resultados del secado y curado de nuestros cogollos. Los cannabinoides, los terpenos y los flavonoides que conforman el cannabis, responsables de su apreciado efecto, su delicioso sabor y delicado aroma, cambian su composición con el tiempo. Si sabemos esperar, el THC alcanzará su máxima potencia, nuestros cogollos serán más sabrosos y su fragancia se volverá aún más penetrante y persistente, sacando a relucir el sabor y olor distintivos de cada variedad. Y lo que es más importante, eliminaremos el sabor a clorofila de la planta, gracias a la acción de ciertas enzimas y bacterias aeróbicas. Estas descomponen los minerales restantes en la planta y los azúcares generados por la degradación de la clorofila, causantes de ese áspero sabor a verde tan desagradable.   

 Si sabemos esperar, el THC alcanzará su máxima potencia, nuestros cogollos serán más sabrosos y su fragancia se volverá aún más penetrante y persistente, sacando a relucir el sabor y olor distintivos de cada variedad.

Cómo curar tus cogollos de marihuana

Como en el secado, existen distintas maneras de curar tus plantas de cannabis, un ejemplo es el curioso método de curado al agua. Para este artículo hemos elegido el más común y sencillo, el cual brinda unos excelentes resultados.

Paso 1: antes de nada, deberemos manicurar esos preciosos cogollos de hojas que nos molestan, si no lo hemos hecho ya. Para ello necesitaremos unas tijeras especialmente indicadas para manicurar, que podrás encontrar en tu grow shop local o en tiendas de jardinería. Algunos manicuran sus cogollos en fresco y después los ponen a secar, otros prefieren secarlos primero y realizar el trimming con la marihuana bien seca. Personalmente, prefiero la segunda opción, ya que la flor seca es más fácil y rápido de manicurar. Una última alternativa es el empleo de las peladoras, que aterrizaron al mercado para facilitar y ahorrar trabajo al trimmer.  

Paso 2: separamos los cogollos de las ramas, si no lo hemos hecho ya, los manipulamos cuidadosamente y los colocamos en botes de cristal (es lo ideal, si bien también pueden ser de metal o plástico). No queremos llenar el bote completamente para permitir después la manipulación de los cogollos, ⅔ partes será suficiente. También es importante que circule el aire entre los cogollos para evitar la aparición de moho u hongos.

Hoy en día, existen productos en el mercado especialmente diseñados para un curado óptimo de tus cogollos de marihuana, como son las cajas 00 Box: fabricadas en madera de cedro, incluyen un tamiz, un termohigrómetro y un humidificador manual.

Caja 00 Box Pocket

Caja 00 Box

Paso 3: tapamos bien, herméticamente, nuestro botes o tarros y los colocamos en un espacio con las mismas condiciones que el secado: un lugar oscuro, fresco y ventilado; con una humedad relativa un poco superior, 60%-65%, y la misma temperatura, 21ºC. Recuerda que si la temperatura es muy alta el proceso de curado se acelerará, y no nos interesa. 

Paso 4: durante la primera semana, abre los botes 2 o 3 veces al día como mínimo, y déjalos abiertos durante 5 o 10 minutos para que tus cogollos se ventilen, liberando la humedad y permitiendo que entre nuevo oxígeno. 

 Si sientes olor a amoníaco, es señal de que tus flores no están lo suficientemente secas para empezar su curado. Bacterias anaerobias están actuando y tu marihuana podría desarrollar moho y pudrirse

Notarás que tus cogollos de cannabis vuelven a estar húmedos, eso es porque la humedad que había quedado dentro ha salido hacia fuera y el proceso de curado está yendo bien. Si sientes olor a amoníaco, es señal de que tus flores no están lo suficientemente secas para empezar su curado. Bacterias anaerobias están actuando y tu marihuana podría desarrollar moho y pudrirse. Puedes dejar los botes abiertos por más tiempo (1-2 horas), o sacar los cogollos fuera durante un rato (5-6 horas). En caso de detectar alguna parte infectada de moho u hongos, procede a eliminarla inmediatamente para evitar su propagación.

Si tus cogollos se han secado demasiado (son frágiles, se desmenuzan con facilidad y han perdido sabor y aroma), puedes humedecerlos de nuevo mezclándolos con yerba que esté húmeda, de modo que se reparta la humedad. 

El tiempo óptimo de curado dura de 4 a 8 semanas, y puede extenderse incluso hasta los 6 meses, momento en el cual algunas variedades lograrán sus mejores atributos.

El tiempo óptimo de curado dura de 4 a 8 semanas, y puede extenderse incluso hasta los 6 meses, momento en el cual algunas variedades lograrán sus mejores atributos. A partir de los 6 meses, la calidad de nuestro cannabis curado habrá llegado a su cénit. Ahora, podremos conservarlo hasta 2 años, momento en qué su calidad empezará a degradarse. 

Es indispensable conservar nuestra yerba en botes herméticos ya sean de cristal, metal o plástico, a una temperatura de 18º-21º C, evitando el contacto con la luz. Existe una amplia variedad de productos que te ayudarán a conservar tu marihuana adecuadamente, como son el bote de metal Cvault o el bote hermético TightPac.   

Hasta aquí una breve guía, clara y concisa de cómo secar y curar adecuadamente tu cosecha de marihuana. Como todo en esta vida, la experiencia es un grado. No te desanimes si no has obtenido los resultados esperados esta vez, la próxima, irá mejor. Por otro lado, estos son dos métodos de los tantos que existen para un buen curado y secado de cannabis. Con la práctica, irás encontrando tus propios recursos y técnicas para así crear tu propio método. Ahora toca disfrutar de esos verdes frutos prohibidos rezumantes de resina.  

¡Buenos humos! ¡Buenos vapos!  

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